|
Frenos de disco
vs frenos de tambor
Principios básicos
Antes de discutir las diferencias existentes entre un sistema de
frenos de disco y uno de tambor es necesario entender los principios
básicos mediante los cuales funcionan los frenos de un vehículo.
Todos conocemos la ley de conservación de la energía, la cual dice
que “la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma”. La
energía cinética y la calorífica son sólo 2 de los diferentes tipos
de energía, la primera es aquella energía que tienen los cuerpos al
estar en movimiento y la segunda es la energía que toman o
desprenden los cuerpos en forma de calor.
Cuando un vehículo se encuentra en movimiento tiene una cierta
energía cinética y si queremos detenerlo tenemos que transformar esa
energía en alguna de otro tipo de energía que no involucre el
movimiento del vehículo como la energía calorífica. Esto se logra
mediante la fricción, que es la fuerza que se opone a algún
movimiento.
Al aplicar los frenos de un auto provocamos una fricción en el disco
o tambor (según el tipo) que genera calor. Es decir, transformamos
la energía cinética (velocidad) en energía calorífica (calor) y
entre más calor pueda desprender el sistema de frenos más velocidad
va a disminuir el vehículo. Este principio básico nos permite
determinar que el sistema de frenos más efectivo va a ser aquel que
pueda disipar más calor. Entre más velocidad y peso tenga un
vehículo más energía cinética va a poseer y más difícil resulta
detenerlo, lo cual se debe compensar con una mayor presión y una
mayor área de frenado para generar más fricción y disipar más calor.
Frenos de tambor
El primer sistema de frenos en las ruedas (después de los frenos de
mano) fue el de tambor, que toma su nombre porque los componentes
del freno están dentro de un cilindro en forma de tambor que gira
junto con el eje de las ruedas. En el interior se encuentran las
zapatas que al oprimir el pedal del freno son presionadas contra el
tambor generando fricción para detener el vehículo.
El diseño básico resultó ser muy efectivo para la mayoría de las
circunstancias, sin embargo, tienen una desventaja importante.
Cuando se somete a altos esfuerzos como frenando cuesta abajo en una
pendiente, los frenos pierden su efectividad debido a que se genera
mucho calor dentro del tambor, como la ventilación del tambor no es
buena se deja de desprender calor y no se puede reducir más la
velocidad.

Frenos de disco
Los frenos de disco utilizan exactamente los mismos principios
básicos de frenado (fricción y calor), sin embargo, su diseño es muy
superior al de los frenos de tambor. En lugar de tener los
componentes encerrados en el tambor, los frenos de disco constan de
un disco expuesto al aire que es frenado por una mordaza generando
fricción y calor. Este sistema de frenos es muy efectivo ya que el
calor se disipa fácilmente al tener todos sus elementos expuestos al
aire evitando encerrar el calor.
Esta tecnología fue desarrollada en autos de carreras para
permitirles a los pilotos frenar hasta el último momento en las
curvas aprovechando las menores distancias de frenado. Con el tiempo
esta tecnología llegó a los autos convencionales y actualmente es
muy común encontrar frenos de disco en las cuatro ruedas en autos
sin intenciones deportivas

Discos vs tambores
Una vez analizadas las diferencias en términos de efectividad entre
los frenos de disco y de tambor uno puede fácilmente concluir que
los frenos de disco son mejores. Sin embargo, la mayoría de los
autos que actualmente se venden vienen equipados con un sistema de
frenos de disco en las ruedas delanteras y de tambor en las
traseras. ¿Esto significa que los fabricantes de autos están
sacrificando seguridad en los vehículos por cuestiones de costo? Uno
pensaría que es así, no obstante, si consideramos el hecho que entre
el 60% y 90% de poder de frenado proviene de las ruedas delanteras,
encontramos que un sistema de frenos bien diseñado con discos en la
parte delantera y tambores en la parte trasera provee un frenado
adecuado para la mayoría de los vehículos. Además es necesario
considerar que tanto los frenos de disco como de tambor han sido
mejorados considerablemente a tal punto que los frenos de tambor
actuales son mucho más efectivos que los frenos de disco de hace 20
o 30 años.
|